IX Marxa Terres del Gaià. Visitem el nostre patrimoni (3) Tercera etapa

LA PREMSA DE LLIURA DE CAL DAVID,  DE SALOMÓ.

La premsa de Lliura també anomenada premsa de biga,  pren el seu nom de l’element  més característic , la llarga biga de fusta, anomenada pels romans praelum , que és l’encarregada de transmetre e incrementar, gràcies a la llei de la palanca, la força que es fa des d’un dels seus extrems. Lla massa a premsar se situa en un punt entremig, entre la potència i el punt de suport.

                                                

El nom de premsa de lliura ve del contrapès de pedra que hi ha a la base del cargol, o rosca . Hi ha premses de biga de tres tipus: manual, de torn i de caragol.

La premsa manual es troba documentada a la Mediterrània Oriental ja a l’Edat del Bronze  (segle IX AC)

                                                       

 

De la premsa de torn , hi ha una descripció detallada del seu funcionament en el tractat escrit pel romà M. Porci Cató (234-149 AC) “D’Agricola. La premsa es fixa sòlidament al terra; un bloc de pedra, que rep el nom de contrapès, és l’encarregat d’aconseguir la baixada de la biga amb l’ajuda d’una corda o llibant. Al Baix Gaiá s’ha trobat dos contrapesos , un a la vila romana dels Cocons, i l’altra en la del Mas de Pallarès, en el terme de El Catllar.

 

De la premsa de caragol , Heró d’ Alexandria , (10-70 A.C) en el seu tractat “Mechanica, III” , diu que aquesta és la premsa més segura i fàcil de maniobrar. En trobem a Itàlia a partir de la segona meitat del segle I, però no es generalitza el seu ús a la Mediterrània Central fins el segle III. A la Península Ibèrica,  els exemples més antics són de finals del segle II.

 

D’aquest tipus és la premsa de cal David de Salomó, que anirem a visitar durant la Marxa. Es va construir l’any 1619, segons consta gravat a la fusta d’una de les bigues, i va tenir ús esporàdic.

La premsa  consisteix en una immensa biga formada per diverses jàsseres, unides per unes argolles de ferro, dits travons, de 12 a 18 m. de llargada, encastada a la paret de manera, però , que faci possible el moviment vertical. A una distància de dos metres del mur, i damunt una pedra gran anomenada pastera, s’hi posava la càrrega, en aquest cas el raïm, col·locant-la al mig d’una corda grossa, dita llibant, enrotllada en forma d’espiral; al girar el cargol mitjançant les barres, el pes de la lliura, i de les bigues, feia que el sucs dels raïms s’escolessin pel canal circular de la pastera, que anava a para en una pica, on es recollia el vi resultant.

  Josep Zaragoza

 

Historia del Molí del Mig o de Pontarro de Salomò, partida de la Polla Rossa

El origen de este molino harinero probablemente se sitúe antes del siglo XII, ya que en esa época aparecen varios molinos en la orilla del rio Gaià, que marcaba la frontera con el territorio sarraceno al inicio del siglo XI.

En el “Compendium abreviatum”, copia de Fra Salvador fechada entre 1413 y 1430 consultada en el archivo de Santes Creus dice en latín:

“Recibe el dicho monasterio una ración cuartera de cebada como censo anual todo esto es por el dominio útil del dicho molinero (Molendini) llamado Antonius Urgel y el Molino (molinavo) llamado d’en Pontarro. Situado dentro de los límites de dicha cuadra llamada Manso d’en Bru.

Este cobro se hace cada año el día de la asunción en el mes de Agosto (Festo Beata Maria) (Mensisi Augusti ) 1368″.

Por algún otro documento sabemos que el manso de Mas Bru era la actual masía de la Pollarosa, que data de estos mismos años y se encuentra aproximadamente a un kilómetro por encima del Molí del Mig.

600 años en funcionamiento

Este molino continuó trabajando para la población civil y religiosa mucho después de la expulsión de los sarracenos y hebreos, hasta la década de 1920, fecha en que quedó definitivamente abandonado.

Entre las causas de este abandono destacan las batallas de la Tercera Guerra Carlista, especialmente la de Vilabella el día 18 de mayo de 1874, en la que los carlistas derrotaron a los liberales en los terrenos mismos del molino en una batalla aun recordada por varios cronistas de esta guerra.

Las riadas pasan factura

A esto se añadieron las enormes riadas de los años 1890, 1892, y que fueron cubriendo de arena y lodo todo el edificio que ya había perdido sus tejas y sus vigas, seguramente transportadas para ser utilizadas en alguna nueva construcción.

Todos estos desastres hicieron descender la población, lo que a su vez derivó en un menor consumo de harinas y el abandono definitivo de este molino hidráulico harinero
La edificación del Molí del Mig se basó en la normativa existente en el siglo XIV que preveía minuciosamente los detalles sobre construcción de ingenios hidráulicos como este, por ejemplo el grueso y el diámetro de la muelas y su calidad, aunque esta norma fue cambiando siglo a siglo y la muela que hoy tenemos es la que se utilizaba en el siglo XIX, traída desde el sur de Francia.

Se determinaba en esas normativas el grueso y el material utilizado para la construcción de las paredes de los molinos, tenían que disponer de al menos 7 palmos (196 cm aproximadamente) para poder soportar el empuje y la presión del agua y el material tenía que ser piedra y mortero de cal. También se especificaba el tipo de “ Cup” que se debía construir y su forma.

Un descubrimiento entre la maleza

Al adquirir la propiedad no sospechábamos la existencia de la antigua cámara, simplemente nos propusimos a quitar la maleza que había invadido el terreno usando unas tijeras de jardinería, y entonces descubrimos que la construcción se alargaba más allá de lo que en un principio ocultaban las hierbas.

Con gran curiosidad continuamos abriéndonos paso entre las plantas que se entrelazaban y encontramos el antiguo molino en parte cubierto de arena y semiderruído. Desde ese momento nos dedicamos en cuerpo y alma a su reconstrucción. Hemos utilizado únicamente las piedras que encontramos a su alrededor, uniéndolas con mortero de cal.

Para encontrar el Molí del Mig se puede bajar desde la masía de la Pollarossa por el camino del mismo nombre en Salomò hasta encontrarlo al lado del Río Gaià. O desde Vilabella a Salomó por el “Carrer del Moli del Mig”.

Alicia y Luis Gueilburt
Moli del Mig Salomó